Rodrigo Faúndez, Modatima: «El movimiento social no quiere el escenario electoral de los últimos 30 años en la Constituyente»

Escrito por el septiembre 25, 2020

En conversación con Radio JGM, el dirigente de Modatima señaló que disputarán un espacio en la eventual Convención Constitucional, pero apuntó a que la situación no es la ideal para la postulación de candidatas y candidatos independientes. Además, expresó que la propiedad y el agua serán temas fundamentales para el  el debate constituyente en materia de medio ambiente. 

A un mes del plebiscito del 25 de octubre, una serie de organizaciones sociales han comenzado a trabajar de cara a una eventual Convención Constitucional en caso de que gane el Apruebo y dicha alternativa.

Sin embargo, aún existen muchas dudas y complejidades sin resolver para la postulación de candidaturas y listas independientes para este órgano constituyente.

En este contexto, Radio JGM conversó con el coordinador del Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y el Medioambiente (Modatima), Rodrigo Faúndez, quien señaló que participarán de la Convención Constitucional y criticó las lógicas partidistas bajo la que se regirá la elección de representantes del organismo.

¿Qué complejidades ves hoy para la postulación de las y los constituyentes independientes?

La principal complejidad es cómo quedó la reforma en marzo después del acuerdo de noviembre. Sí, da la posibilidad a los independientes de generar una lista, pero la gran traba es que tienen que juntar el 0,4% de firmas respecto del último padrón que votó en la última elección. Ese 0,4% en un distrito de 200 mil personas equivale a 8 mil firmas, o en uno de 250 mil a 10, y así va subiendo. En general, los distritos tienen 150 mil, 300 mil, 400 mil personas que votaron, por lo que es una gran cantidad de firmas por juntar. Es menos de lo que se debe juntar para una elección de diputados, pero aún así es muy alto.

En contexto de pandemia, el principal reclamo de las organizaciones y del mundo independiente que quiere participar para diferenciarse de los partidos es que hay una barrera de entrada muy grande. Aparte, una segunda complicación es que a los partidos se le facilita la entrada, básicamente porque le permiten hacer este trámite legal a través de la clave única en el Servicio Electoral (Servel). A los independientes no se les permite y tienen que ser firmas presenciales

En contexto de pandemia, el principal reclamo de las organizaciones y del mundo independiente es que hay una barrera de entrada muy grande.

Esas dos cosas generan una barrera de entrada para que los independientes compitan de igual a igual con los partidos, y en circunstancias en que la ciudadanía, el movimiento popular y social de octubre en adelante, que mostró y abrió la posibilidad de este proceso constituyente real, quería mucho más. No una cancha tan cerrada y limitada, no una cancha que volviera a reeditar una situación electoral como las que han sido en los últimos 30 años. Hoy está más o menos definido el escenario, hay que jugar en esa cancha que se definió en el acuerdo del 15 de noviembre. A punta de movilización se logró abrir otros espacios como la paridad, todavía no se cierra lo de pueblos indígenas, la participación de independientes también, pero no es el ideal que hubiese esperado la mayoría de la sociedad que se movilizó desde octubre en adelante. 

¿Crees que este formato de elecciones es conveniente y a la medida para la clase política tradicional?

Rodrigo Faúndez, dirigente de Modatima

Sí, está hecha en el mismo parlamento. Lo hizo la clase política tradicional. Tradicional y con todos los matices que hay dentro de esa elite política. No son una clase, son una elite que el sistema de partidos les permite y les pone estas reglas y posibilidades de jugar y ser quienes representen a la ciudadanía, pero la desafección a la política durante los últimos 30 años ha sido creciente. Octubre fue muy claro en eso. La gente tiene otros mecanismos para relacionarse con el Estado, con lo público y con las demandas ciudadanas, no a través necesariamente con los partidos.

Era una oportunidad importante de demostrar que las cosas se podían hacer distinto, pero creo que fue más fuerte el poder que tiene la derecha, el antiguo partido del orden y los sectores conservadores que no querían reformas derechamente, que no querían cambios y una nueva Constitución. Se negaron y al final esos sectores políticos, incluso los que querían un poco más de cambio y que están representados en ese parlamento no pudieron, no tuvieron la fuerza y entereza para imponer lo que la ciudadanía quería, que era cambiar las reglas del juego. No solamente en la Constitución, sino en cómo se escoge y se crean mecanismos para redactar una nueva Constitución, lo que es clave. No se logró la Asamblea Constituyente y llegamos a esta figura de Convención Constitucional, pero viene con harta diferencia de lo que idealmente sería una Asamblea Constituyente. Eso es innegable.

La gente tiene otros mecanismos para relacionarse con el Estado, con lo público y con las demandas ciudadanas, no a través necesariamente con los partidos.

Un proyecto insuficiente

El pasado martes, la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en general el proyecto de ley que busca facilitar la inscripción de candidatos independientes en una eventual Convención Constitucional. Dicha iniciativa fue presentada por el diputado Pepe Auth y se espera que durante la próxima semana se discuta en particular dentro de la comisión.

¿Crees que el proyecto de ley aprobado por la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputadas y Diputados es una solución real para este problema?

Soy de la idea de que se puede emparejar un poco la cancha, pero no hay que ser un iluso. Pepe Auth es un experto electoral. Él también diseñó la reforma o estuvo detrás de su diseño al sistema binominal. Sigue siendo uno de los íconos representativos de lo que es la elite política tradicional que ha gobernado este país durante toda la transición, y es algo de lo que hoy Chile se quiere sacudir.

Lo que hace Pepe Auth es un cálculo electoral. No representa a un sector progresista de la política o que pretenda realizar cambios refundacionales como lo pide el pueblo chileno, sino que es de un sector que quiere mantener el estatus, haciendo cambios en la medida de lo posible como en los 90’

Si uno lo analiza desde ese punto de vista, a Pepe Auth probablemente le conviene que existan varias listas, no solamente una o dos listas de independientes por distrito, sino que también haya una lista del Frente Amplio, otra de Unidad para el Cambio, otra de Convergencia Progresista y varias más. Entre más listas, más espacio para que haya dispersión de los votos en la Constituyente y no se alcancen los quórums que se establecieron, que son altísimos, del dos tercios.

Es de un sector que quiere mantener el estatus, haciendo cambios en la medida de lo posible como en los 90’. 

¿Cómo se han preparado como Modatima para esta postulación? ¿Irán junto a más organizaciones sociales o están evaluando otras alternativas?

Estamos analizando todos los escenarios posibles. No le hemos cerrado la puerta a ningún escenario. En noviembre tuvimos como Modatima nuestro encuentro nacional, en donde decidimos que iremos a la constituyente. Justo antes del encuentro era inminente que vendría un proceso constituyente, pero todavía no se daba el acuerdo del 15 de noviembre, por lo que no sabíamos cómo sería. Luego vino esto y dijimos que pelearemos por romper los cerrojos y democratizar el acuerdo.

Estuvimos apoyando la lucha feminista para la paridad de género, hemos presionado también junto a Unidad Social en su momento por el tema del quórum porque el dos tercios genera una posibilidad cierta de que la derecha se aferre a un tercio y no quiera cambiar nada. También peleamos por el tema de los independientes para que se democratice este espacio.

Levantaremos candidaturas. ¿Por qué el movimiento social se tiene que arrastrar y dejar a los partidos políticos? Las cosas cambiaron en Chile. Hay otro Chile desde los últimos años, sobre todo desde octubre en adelante, y ese Chile quería manifestarse. Hay una alternativa de que levantemos listas de independientes siempre que eso no implique tantas más barreras de las que ya tienen los independientes para competir. 

Los partidos tienen recursos, sueldos de parlamentarios que donan al partido, tiene una estructura que te puede permitir y facilitar a los candidatos hacer la pega. Los independientes no. Entonces tenemos que analizar si vamos en alianza con uno u otro partido o en un pacto con solamente organizaciones y movimientos sociales desde el mundo independiente. Hay que construir una mayoría para la Convención Constitucional. Idealmente sería tener una mayoría programática en donde nos pongamos de acuerdo en los puntos claves que vamos a defender para superar el neoliberalismo. Y esa mayoría tiene que ser dos tercios más uno. Necesitamos el 67% de los escaños.

Problemas socioambientales cruciales en el debate constituyente

¿Qué temas socioambientales ven como fundamentales por tratar en la nueva Constitución? ¿Será este proceso el único espacio en donde esto se disputará?

«El poder constituyente que emergió en octubre, del que todos los sectores conservadores y tradicionales de la política se escandalizaron y se plegaron al discurso de la paz, fue justamente el resultado de las injusticias y desigualdades en nuestro país. Este proceso está en disputa y está abierto, por mucho que nos hayan dibujado la cancha el 15 de noviembre. Seguirá peleándose en dos terrenos. Uno será el terreno mismo de la Convención, ¿qué tenemos que asegurar ahí para el mundo socioambiental? Diría que elementos generales.

Lo primero es la cuestión de la propiedad. El modelo de desarrollo de Chile está anclado en la Constitución Política. El artículo 19 N°24 expresa que la propiedad privada es la única forma de propiedad. En nuestro modelo económico la propiedad es una cosa sacrosanta o sagrada. Lo que pasa en los conflictos de comunidades completas con proyectos de inversión que tienen una propiedad es que pueden contaminarte y después se resuelve judicialmente. Aquí no hay visión humana, sino que una visión en donde prima lo económico. El rol y función de la propiedad es clave.

Un segundo punto que vamos a pelear por cambiar es el rol del Estado. No puede seguir teniendo un carácter subsidiario. Queda en una relación no protagónica, sino que secundaria respecto del mercado. El Estado debe pasar a uno solidario y garante de derechos

Lo siguiente será la defensa del medio ambiente. Esto se expresa en que las personas podamos vivir en un medio ambiente no solamente libre de contaminación como aparece en el artículo 19 N°8 actualmente, sino que en un medio ambiente sano, que es lo que las Naciones Unidas ha validado como concepto. Eso implica una serie de estándares que el país debiese cumplir.

En último lugar, el tema del agua es primordial. El artículo 19 N°24, inciso 11 final plantea que el derecho de propiedad sobre el agua le corresponde a privados. Eso va totalmente a contrapelo de lo que dice Naciones Unidas, que reconoce el agua y su acceso como un derecho humano. Tenemos que instalar constitucionalmente que el agua es un bien de uso público y un bien común. Por lo tanto, le daría una amplitud mucho más ecosistémica a pensar el uso del agua y no sólo una visión economicista y de propiedad.

Son temas elementales. Aquí se discuten los grandes temas de sociedad. Frente a todos tendremos que tener posición, más allá de que defendamos desde el mundo ambiental los más potentes que nos corresponde.

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