Sonia Sánchez, sobreviviente de explotación sexual: “La prostitución no se elige con libertad”

Escrito por el 4 Mayo 2019

Desde Argentina, Sonia Sánchez, sobreviviente a la explotación sexual y reconocida feminista contra la prostitución y la trata de personas, conversó con la Radio JGM sobre  su experiencia de seis años en situación de prostitución y se refirió a su vez, a los actuales debates dentro del feminismo sobre esta temática. “La prostitución no es un trabajo”, afirma Sonia Sánchez.

 

© Lisa Franz

Sonia Sánchez tiene en la actualidad 53 años. Sin embargo, su cruda biografía se remonta a la edad de 16 años cuando decidió abandonar su ciudad natal, Villa Ángeles, para trabajar como empleada doméstica en Buenos Aires, Argentina.  Pero tras pedir aumento y no obtenerlo, decidió abandonar su trabajo.

A pesar de su incredulidad e inocencia, nunca imaginó que se vería forzada a vivir varios meses en la calle. En absoluta soledad y abandono, comenzó a vagar por las estaciones de trenes y  plazas de la capital trasandina, buscando qué comer y dónde dormir. De esta forma ingresó al mundo de la prostitución “fue el hambre, la falta de educación, la falta de una vivienda, de trabajo, eso fue lo que me llevó a entrar a la prostitución”, afirma Sonia Sánchez.

Desde este momento, Sonia se vio sumergida en un abismo que parecía no tener salida alguna. Con sólo 17 años fue trasladada y traficada con fines de explotación sexual a Río Gallegos, ciudad al sur del país argentino. Fueron seis meses los que estuvo en un prostíbulo, privada de libertad y explotada sexualmente por cientos de hombres, soportando múltiples violaciones y torturas sexuales. 

No obstante, logró escapar. Aún no sabe cómo. Debido a las fuertes situaciones que experimentó, su mente ha borrado gran parte de esos recuerdos. Aún así, hay días donde aparecen estas imágenes, cada una más cruel y retorcida que la otra, atormentándola y persiguiéndola por semanas completas.

A pesar de fugarse de este burdel, siguió prostituyéndose como forma de sobreviviencia hasta los 23 años, enfrentándose a las más crueles golpizas, vejamientos, maltratos  y abortos espontáneos que puede sufrir una mujer en la prostitución.  “Yo al dolor lo anestesié”, aseguró Sonia. 

 

Libro Ninguna mujer nace para puta, escrito por Sonia Sánchez y María Galindo

Ya alejada de este infierno, ha publicado 3 libros, en el que se destaca “Ninguna mujer nace para puta, que escribió junto a María Galindo, de Mujeres Creando y una cuarta obra que está por terminar de escribir, llamada “Puta, la deconstrucción”. Además, se dedica a dar charlas, clases y capacitaciones  advirtiendo sobre la prostitución y el tráfico de personas. “A mi lo que me inspira para seguir luchando es la rabia. Pero yo trabajo la rabia para que sea una energía buena. Que me lleve a pensar, reflexionar y escribir para poder ayudar a otras y otros. Para que otras adolescentes no les pase lo que a mí me pasó en mi adolescencia”, aseveró. 

A mi lo que me inspira para seguir luchando es la rabia

La prostitución como “campo de concentración”

Se estima que 40 millones de personas en el mundo están en situación de explotación sexual, de las cuales un 80% son niñas y mujeres, que en su mayoría, son menores a 25 años. Nueve de cada diez personas en prostitución, dependen de un proxeneta, es decir, persona que vive a costa de las ganancias económicas que se obtienen de la explotación ajena.

En este mismo sentido, alrededor de 12  mil millones de dólares mueve la industria del sexo en el mundo, lo que corresponde al segundo negocio más importante en el mundo, superando el tráfico de armas y drogas.

Desde tu experiencia ¿cómo caracterizarías la prostitución?

El factor más fuerte es el empobrecimiento de las mujeres como también el endeudamiento. A vos, como mujer empobrecida, te pueden vender y alquilar. Es por esto que las mujeres que hoy están siendo traficadas, la gran mayoría, es porque están buscando trabajo o porque se endeudaron y tienen que pagar las cuentas. Además, las mujeres no tenemos educación. Si todas las mujeres y personas, tuviéramos nuestros derechos económicos, sociales y culturales, no caeríamos en la prostitución.

¿Qué sucede cuando una mujer es prostituida? ¿Qué experimenta a nivel psicológico, simbólico y/o físico?

Lo primero que hace la prostitución en vos es que pasas de ser una sujeta activa de derecho a convertirte en un objeto comerciable, que cualquiera puede comprar y cualquiera te puede vender. Cuando te hacen la puta de todos, te reducen a un cuerpo. En la prostitución te reducen a boca, vagina y ano. Así de tremendo es.

En la prostitución te reducen a boca, vagina y ano

Yo afirmo que la prostitución es un campo de concentración, pues hoy no sólo es la desaparición de las mujeres y niñas algo simbólico, sino que es concreto. Además, tiene todas los tipos de tortura  que podés pensar. Y vos para sobrevivir en esa puta esquina o en ese prostíbulo, te inventás una realidad paralela.  Suponte, al fiolo que te tiene de putas, ella lo llama marido, aún sabiendo que  es su explotador, su proxeneta. 

Hay sectores que afirman que la trata y la prostitución son conceptos que deben ir por separados…

No. Ambos conceptos se retroalimentan. Existe la trata de personas con fines de explotación sexual porque existe la prostitución. Sin prostitución, no hubiera trata de personas. Lo que ha hecho la trata con fines de explotación sexual  ha sido globalizar la prostitución. Nada más que eso.

 

¿Regular o abolir la prostitución?

Para ahondar en este tema es necesario especificar que existen 3 tipos de enfoques y posturas en la actualidad respecto a la prostitución: el prohibicionismo, regulacionismo y abolicionismo.

El primero, desde una perspectiva de derecha y conservadora, cataloga la prostitución como algo “inmoral” e “indigno”, por lo que ataca y persigue principalmente a prostitutas. En cambio, el regulacionismo, amparándose a la idea de “libertad  sexual”, afirma que la prostitución es un trabajo legítimo que debiese ser regulado por el Estado y controlado sanitariamente. Por último,  se encuentra el abolicionismo que ve la prostitución como la vulneración de los derechos humanos y sexuales de las mujeres. Por lo que persigue a los hombres prostituyentes para acabar con el comercio sexual como con el proxenetismo y tráfico de personas.

En Europa el debate está fracturado en dos partes: países a favor del regulacionismo como del abolicionismo.  Alemania y Holanda, que consideran la prostitución como un trabajo.  En cambio, en Suecia y Noruega, son reconocidos mundialmente por su política abolicionista, más conocido como “modelo nórdico”. Como es de esperarse, dentro del feminismo, la prostitución también ha sido un tema controversial donde existen opiniones divididas. “Sin abolicionismo y feminismo, no hay libertad”, sostuvo Sonia Sánchez, activista abolicionista.

¿En algún momento pensaste que la prostitución debía ser regulada?

Sólo cuando estuve organizada en la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR) dentro de la Central de trabajadoras en Argentina (CTA). Decíamos que eramos “trabajadoras sexuales” pero jamás habíamos discutido que significaba ser trabajadora sexual, que significaba la palabra trabajo, solo repetíamos el típico discurso. En 2002 me echaron a mi y a otras mujeres más.

¿Qué pasa si se regula la prostitución?

Si se llegase a reglamentar la prostitución como un trabajo, el tráfico de personas y el proxenetismo, dejarán de ser considerados como un delito y pasarán a ser grandes empresarios del sexo como lo son en  países de Europa. Por ejemplo, en Amsterdam, donde están las vidrieras humanas, allí los proxenetas, son los que ganan dinero con todas las vidrieras donde están esas mujeres.

¿Qué derecho tiene una puta? ¿Ser penetrada mil veces por día? ¿Eso es un derecho?

Por eso el discurso de “trabajo sexual” que te dice que van a luchar por las putas y que se sindicalicen así pueden terminar la escuela primaria o secundaria es pura mentira. El proxenetismo y los traficantes de personas necesitan que la prostitución se reglamente como trabajo. Yo pregunto en voz alta ¿Qué derecho tiene una puta? ¿Ser penetrada mil veces por día? ¿Eso es un derecho? ¿Será que cuando esté menstruando las mujeres prostituidas podrán quedarse en sus casas? ¿O las van a obligar, como a mí cuando fui prostituida, a ponerme un tampón de goma espuma para no manchar con mi sangre a los varones prostituyentes? ¿Eso es un derecho para una puta?

Queda claro que la prostitución no es un trabajo, que es violencia psicológica, física, psíquica y económica en las personas y que sólo favorece los derechos de los varones a que te violen para su propio goce.

Y que crees de aquél argumento muy utilizado de que “todo trabajo dentro del capitalismo es explotación”.

En la prostitución vos no estás vendiendo una fuerza de trabajo, la fuerza de trabajo es tu cuerpo. No es un bien común. Por lo tanto, no es trabajo. No. No. No. El abolicionismo lucha por trabajos  y salarios dignos y por acabar con la prostitución. En ese mismo sentido, yo lucho para no tener patrón ni Dios ni marido. Por eso soy anarquista.

Entonces no existen mujeres que deciden libremente ser prostitutas.

La prostitución no se elige con libertad. Se elige coaccionadamente. No es como ser presidenta de la nación o ser diputada, senadora, abogada, maestra, psicóloga. No se elige con esa puta libertad. Las mujeres y travestis que se dicen “trabajadoras sexuales” yo las comprendo.  Necesitan seguir manteniendo esa mentira. La palabra trabajo dignifica. Necesitan mantener ese discurso de trabajo sexual porque es como un corset que te mantiene erguida en una puta esquina o en un prostíbulo, erguidas frente a la humillación de toda la sociedad, a las violaciones de los puteros.

¿Y que le podrías decir tu, como Sonia Sánchez, sobreviviente a la explotación sexual, a esas mujeres que aún no se han posicionado  entre abolicionismo y regulacionismo?

Yo lucho desde el abolicionismo porque yo no quiero que a mis sobrinas o las niñas que estamos criando en nuestras casas sean las putas del futuro. A vos, como no puta ¿te gustaría que a tu hija o cualquier mujer la paren en una esquina?.

La prostitución nos atraviesa a todas y a todos. La prostitución nos atraviesa como familia. Porque el hombre que va de putas es nuestro padre, marido, pareja, curas confesores, pastores evangélicos, rabinos, jueces y políticos.  A todas nos compete la prostitución porque estamos en riesgo todas. Vienen por nuestras hijas.

 

El Estado y los hombres son los principales culpables

¿A quiénes ves tu como culpables de que mujeres sean prostituidas?

Primero, el Estado. Luego viene el gobierno y sus políticas públicas. Si hay mujeres empobrecidas es porque el primer negocio es la pobreza.  Yo al que lo pongo en cuestión, es al Estado y el Estado es varón. Y sabemos que  los varones son los culpables de esta violencia que estamos viviendo las mujeres.

¿Cómo son los hombres prostituyentes?

Los varones que pagan por sexo, son torturadores. Yo sostengo que todos los varones que van de putas el 90% son casados. Por lo tanto, los varones que van de putas, no saben hacer el amor, no saben tener buen sexo, solo practican la violencia a través del sexo,  como lo es la prostitución. Por lo tanto como sociedad, vivimos una sexualidad precaria y violenta.

Que te parece que acá en Chile, el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, que pertenece a la derecha chilena, esté a favor de la creación de un “barrio rojo” y que luego, el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, del partido comunista, esté a favor de esta iniciativa

Bueno, son varones. Ellos dicen que la prostitución siempre ha existido y si, la prostitución es tan vieja porque es una de las violencias más antiguas que sufrimos las mujeres. Todo es producto del patriarcado.

¿Como se puede combatir la prostitución? ¿Cómo cambiamos esta realidad?

Yo creo que deben haber dos cosas. Si vos persigues sólo a los puteros y lo pones en cárcel o le das una multa, esa es una lucha a medias. Tiene que haber un shock de políticas públicas para que baje la feminización de la pobreza. Donde se trabaje fuertemente contra las violencias que estamos viviendo las mujeres, las travestis, trans y lesbianas. Que exista una educación liberadora. Para mi la base es esa, no basta con perseguir al varón prostituyente y a las y los traficantes de personas, es también luchar desde las políticas públicas.

 

Puedes ver una de sus charlas aquí:

Y si quieres comprar uno de sus libros, puedes contactarte a través de Soniasanchez012@yahoo.com.

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