Industria textil en Asia: Esclavismo moderno

Cada 1 de mayo, se conmemora internacionalmente el Día del Trabajador y la Trabajadora, una fecha que se consolidó para honrar la lucha obrera tras la muerte de trabajadores que se manifestaban por jornadas justas de 8 horas en 1886. Actualmente y, a pesar del esfuerzo de los Mártires de Chicago, existen aún países con prácticas esclavizantes en condiciones indignas. Por ejemplo, la industria textil en Asia.

Por Tiare Paz

El 1 de mayo se conmemoró internacionalmente el día del trabajador en Chile y el mundo. En nuestro país contamos con la anual convocatoria de la Central Clasista de Trabajadores y múltiples manifestaciones se dieron en Santiago por el día en que se honra la lucha obrera y las reivindicaciones laborales que se exigen desde la revolución industrial.

Aunque en Chile se han visto avances en materia legislativa laboral, la realidad internacional es diferente. Especialmente en la industria textil las condiciones laborales son muy diferentes.

Para acercarse a entender la situación de los trabajadores en Asia es importante conocer que el mercado textil en 2024 fue avaluado en 748 mil millones de dólares y, se espera que alcance el valor de 889,24 mil millones de dólares en 2029.

Gran parte de este valor lo aporta Asia, precisamente China, que tiene el mercado textil más grande del mundo según Mordor Intelligence, un sitio que comparte múltiples estudios sobre la industria. En tercer lugar, está la India, que es responsable de más del 6% de la producción textil total a nivel mundial.

Asia es dueña de los mercados más importantes en materia textil y de moda, pues las empresas del continente, según la Organización Internacional del Trabajo de la ONU, dan empleo a cerca de 94 millones de personas alrededor del mundo. Solo Asia es empleadora del 75% de los trabajadores y según la OIT cerca del 60% de los trabajadores de la tela son mujeres, alcanzando el 80% en algunas regiones, tratándose así de un estimado de 42 millones de mujeres en la industria.

La seguridad, los derechos laborales y los sueldos en estas regiones son paupérrimas. El año 2024, tras protestas de trabajadores y trabajadoras de Bangladesh, se aprobó un nuevo sueldo mínimo en la industria que alcanzó los 10 mil Taka bangladesí, es decir, cerca de 85 mil pesos chilenos incluyendo subsidios en materia de vivienda, atención médica, alimentación y viajes.

La IndustriALL Global Union una federación sindical mundial, fundada en 2012, dio cuenta de este aumento de sueldo a inicios de 2024. En 2022, IndustriALL Global Union publicó en Spotify el podcast homónimo, que en su primer capítulo “Talking threads – the women behind the label”, múltiples mujeres dan cuenta de las situaciones de abuso laboral que sufren mujeres en Bangladesh. 

La primera en contar su historia es Salata:

«Yo estaba muy enferma y ellos lo sabían. Ellos sabían que yo estaba embarazada y aún así cualquier falta era sancionada. No pude soportar más ese tipo de tortura. Fui obligada a trabajar cerca de 11 horas de turno extra y los viernes me ordenaban hacer deberes que por mi embarazo no podía realizar. Cuando protesté fui expulsada, llegaron al punto de encerrarme en una jaula por 5-6 horas de pie».

La segunda es Muniya

«Trabajaba como ayudante, pero aún así me obligaron a hacer trabajo pesado, que no debía estar haciendo a esa altura del embarazo. Soy una persona pobre, no tengo dinero, ¿dónde se supone que deba ir? No conseguí nada, no recibí ningún beneficio de maternidad, ni una rupia, ni un dólar, no recibí nada desde la fábrica. Mi hijo es muy pequeño, tuve que dejarlo con alguien porque no puedo alimentarlo, no puedo proveer por él, excepto cuando tengo algo de dinero que voy a la tienda, pero no tengo nada. No puedo irme».

Estas mujeres viven estas degradaciones en el ámbito laboral desde los 15 años. En la actualidad, sus edades rondan cerca de los 30 años.

Por otra parte, Evelyn Asta, entrevistada en el podcast comenta qué son los derechos de seguridad social y porqué son importantes:

«Pueden ayudar a las personas a manejar vulnerabilidades sociales para mantener ingresos y estándares de vida decentes. En lo práctico, la seguridad social puede incluir beneficios para personas desempleadas, ingresos para quienes perdieron sus trabajos, pensiones para personas mayores en retiro, beneficios de maternidad, enfermedad y discapacidad, beneficios para quienes sus padres o cónyuges hayan fallecido y asistencia social. Los servicios sociales pueden incluir servicios públicos básicos como salud, educación, entre otros servicios de cuidado. El seguro social ha demostrado ser una fuerte arma de prevención contra la pobreza, ya que reduce la inequidad».

Si bien, las condiciones son precarias tanto para hombres como para mujeres, una nueva traba es presentada para las mujeres en la industria textil. Según la OIT, el trabajo de las mujeres está concentrado en las tareas de menor paga, mientras que los hombres suelen tener puestos más técnicos y de mayor habilidad, como supervisores o maquinistas. 

Es por esto que existe una brecha salaria importante, según la OIT la brecha salarial es de un 18,5% en Bangladesh, Cambodia, India, Indonesia, Laos, Pakistán, Filipinas, Tailandia y Vietnam.

El escenario para los trabajadores textiles no parece tener una pronta mejora, pues la guerra comercial declarada por EEUU a los países asiáticos, ha causado despidos dentro de la industria, acrecentando la sensación de inseguridad de les trabajadores.

En la plataforma de vídeo Tiktok tras el anuncio de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, las fábricas en China dieron a conocer los costos de producción de múltiples productos, dejando ver como la explotación no se da solo en el contexto de la moda rápida, sino que también en la alta costura.

En ese sentido, Juan Ortiz, del Observatorio de Contexto Económico de la Universidad Diego Portales enfatiza que si bien existe una alta demanda a la industria textil, los aranceles impuestos por Trump crean nuevos desafíos para la industria y que el alza de aranceles puede significar un menoscabo en la producción local.

En este especial por el día del Trabajador, en Radio JGM recordamos que aún en este siglo, el capitalismo y el neoliberalismo mantiene prácticas esclavizantes que en el radar occidental puede llegar a asumirse que ya no existen.

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