Revolución Pingüina: 20 años del movimiento que cambió el sistema educacional chileno
Tras 20 años del movimiento estudiantil, miramos con detención la Revolución Pingüina, el momento en que los uniformes se tomaron las calles, derribaron barreras, y lograron transformar el sistema educacional.
Por Vanessa Morales
Línea temporal
Si bien la revolución comenzó en 2006, fueron años de demandas y tensiones políticas las que desembocaron en los acontecimientos de 2006.
En 2001, bajo el mandato de Ricardo Lagos, los pases escolares, los cuáles estaban a cargo de privados, costaban $150 para universitarios/as y $120 para escolares, esto en un contexto donde el sueldo mínimo era de $105.500. En este contexto, el movimiento secundario vuelve a emerger, y se convoca a un primer “mochilazo” que logró reunir a 17 mil estudiantes secundarios en Santiago y paralizar a 400mil en la región metropolitana.
No lograron el petitorio completo, pero lograron que el pase y la tarifa escolar presentaran mejoras y fueran administrados por el MINEDUC. Esta movilización fue el punto de inicio para renovar el movimiento estudiantil, comenzando con la creación de la Asamblea de Estudiantes Secundarios, ACES.
En el año 2004, se anuncia el proyecto de Ley de Financiamiento de la Educación. El gobierno, buscaba terminar con el programa de Fondo Solidario del crédito universitario, creando así el Crédito con Aval del Estado (CAE). Los, las y les estudiantes hicieron notar inmediatamente su descontento, convocando a paros, tomas, y marchas, durante el primer semestre de 2005, uniéndose de manera histórica, las universidades privadas.
Punto de inflexión
En 2006, durante sus primeros cien días de Gobierno bajo un clima polarizado y un estudiantado no conforme, la presidenta Michelle Bachelet se enfrentó a la gran revolución pingüina: una serie de tomas, paros, y manifestaciones, realizadas entre abril y octubre de 2006 por secundarios y universitarios. La revolución marcó un hito, y dio paso a una seguidilla de detonaciones que buscaban transformar la educación, invitando a replantearse el sistema educativo.
El petitorio consistía en la derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) y del decreto que regulaba los Centros de Alumnos, fin a la municipalización, reformulación de la Jornada Escolar Completa, gratuidad en la PSU, pase escolar gratuito, y tarifa escolar gratuita para la educación media.
La LOCE (Ley N°18.962) fue una ley promulgada el último día del mandato de Augusto Pinochet, y en ella se establecía al Estado solo como un regulador y protector de la educación y no como garante, delegando su responsabilidad a privados.
Por su lado, durante el gobierno de Frei Ruiz-Tagle se implementó la Jornada Escolar Completa (JEC), con el supuesto fin de mejorar la calidad en la educación, cosa que en sus informes de evaluación no se vieron reflejados.
Las manifestaciones llegaron a su punto álgido el 26 de Mayo, donde se estima que 100mil estudiantes de más de 100 colegios se encontraban en movilizaciones.
Karina Delfino, alcaldesa de Quinta Normal, y dirigenta durante la revolución pinguina en 2006, conversó con Radio JGM y mencionó parte de las principales demandas de la movilización estudiantil, y el ambiente de unión encabezado por una misma causa:
Otro factor que cumplió un rol clave durante la revolución, fue la transmisión de información mediante afiches e ilustraciones, que enmarcaban el discurso estudiantil. La falta de medios de difusión, obligó a los estudiantes a crear sus propios símbolos, que utilizaron como un lenguaje.

Yovely Díaz, diseñadora que inspiró su proyecto de título en el análisis de estas imágenes creadas y utilizasas durante la revolución pingüina, comentó parte de sus conclusiones tras la extensa investigación que realizó en el 2016.
La revolución tenía el ícono que era el pingüino, una imagen que tenía detrás, tomas en todos los colegios, petitorios fuera de los liceos. No había una construcción de mensaje, sino que había una necesidad transversal
Yovely enfatizó en que los secundarios exigían condiciones básicas para estudiar, mientras que los universitarios, tenían un enfoque más relacionado con la accesibilidad económica.
Algunos de los principales logros que alcanzó la revolución fueron la Gratuidad para la PSU, derogación de la LOCE, Aprobación de la Ley General de Educación, y la creación de organismos como la Agencia de calidad de la educación. Además, impulsó proyectos posteriores como la gratuidad universitaria, y la desmunicipalización.
La revolución pingüina fue un proceso que representó cambios significativos en la educación.





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