La consagración de Nicolás Jarry en Hamburgo

Escrito por el 30 Julio 2018

Nicolás Jarry, la primera raqueta nacional, tuvo una de las mejores semanas de su promisoria carrera en el ATP 500 de Hamburgo, donde sorprendió al mundo del tenis al llegar a las semifinales.

Cuando salió el cuadro del torneo alemán, pocos pensaron que Jarry podría lograr una gran actuación. Una seguidilla de malos resultados en los últimos meses y un rival complicado en primera ronda hacían suponer una derrota del chileno.

Después de haber sufrido la derrota más dura de su carrera, la semana pasada ante el esloveno Martin Klizan (112° ATP) en el ATP de Umag, el “Príncipe” se debía ver las caras ante el local y, 40° del escalafón mundial, Peter Gojowczyk.

Con un porcentaje de 71% de puntos ganados con el servicio, 4 aces y 5 break point convertidos, el espigado tenista chileno arrasó con las críticas y arroyó por 6-1 y 6-2 a su rival. Muy bien jugado por el número uno chileno. Pese a que solo metió el 56% de los primeros servicios, Jarry dominó por completo los juegos con su saque, demostrando que es por lejos su mejor arma dentro del circuito.

Una callada de boca a todos los críticos que apuntaban al sobre esfuerzo que Jarry hacía en los partidos, en los que casi siempre las cosas se estiraban hasta el tercer set. De hecho, en unos audios filtrados a la prensa por la interna del camarín del equipo chileno de Copa Davis, a principios de año; Marcelo Ríos, ex número del mundo y controversial figura pública, bromeaba a Jarry con lo difícil que le era ganar los partidos pese a sus casi dos metros de altura.

Agregar también, que el último triunfo oficial de Jarry en dos sets había sido al principio de mayo en el ATP de Estoril, cuando derrotó al español Ricardo Ojeada, 206 de la ATP en aquel entonces.

El primer gran salto

En segunda ronda el escollo no sería menor, pues le tocaría enfrentar al ganador de 15 torneos ATP, el francés Richard Gasquet (29° ATP).

Para sorpresa de todos, unas horas antes de que se realizara el encuentro, la organización del torneo daba conocer que el tenista galo se había retirado del torneo debido a una lesión que le impedía presentarse en segundo ronda, tras haber vencido al también francés Benoit Paire (59°) en primera ronda. Todo esto significó el pase de Jarry a cuartos de final. Una de las pocas veces que la suerte ha tocado la puerta de algún chileno.

En la antepenúltima ronda del torneo estaría el desafió más duro que le ha tocado a Jarry en su carrera tenística. Su rival en esta fase sería, ni más ni menos, el favorito del torneo, 8° del ranking ATP, finalista de Roland Garros y, según la prensa especializada, el segundo mejor jugador sobre tierra batida después de Rafael Nadal, el austriaco Dominic Thiem.

Un lindo y duro desafió para Jarry, que no tenía nada que perder, pero sí mucho que ganar.

La “torre” chilena se paraba en la cancha central del torneo frente al austriaco, sin denotar nerviosismo, por el contrario, mostrando firmeza y convicción de cara a su segundo enfrentamiento contra un top ten (el primero fue contra David Ferrer, sexto del mundo en aquel entonces, en el ATP de Rio el 2016).

Las cosas no pintaban fácil para Jarry en el inicio del primer set, un quiebre en el tercer game ponía al europeo arriba en el marcador. El “Nico” jugaba bien, agresivo como de costumbre, cosa que le dio frutos en el décimo juego, momento en el que supo aprovechar su primera opción de quiebre e igualar las cosas.

De ahí en más todo fue parejo hasta llegar al tie break. En la definición final, Thiem llegó a estar 4-5 arriba con dos saques, pero un implacable Nicolás Jarry mostró toda su fortaleza mental para terminar llevándose la primera manga por 7-6(5). Hasta el momento, el público se encontraba eufórico ante lo que podía ser el batacazo del torneo.

El segundo set tuvo un comienzo irregular, con cuatro quiebres consecutivos. Después de eso ninguno de los dos hizo mayor daño. Nuevamente, y ante un impactado público, las cosas se iban al tie break.

Tal vez fueron los nervios y la presión que ejerce el octavo mejor jugador del mundo, pero Nicolás Jarry comenzó a fallar y el austriaco lo supo aprovechar para ponerse 3-6 arriba en el tie break. Todos esos nervios del chileno llegaron hasta ahí.

Una de las grandes cualidades del nieto de Jaime Fillol es su fortaleza mental para sobreponerse a situaciones complicadas, lo cual se vio ejemplificado en esos tres puntos de set que tuvo Dominic Thiem.Y es que, tras un implacable juego de servicio y devolución, Jarry daba vuelta el complicado momento y se llevaba la segunda manga por 7-6 (7).

Dia que queda en mis mejores recuerdos.

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El mejor triunfo de su carrera y el pase a semifinales de un ATP 500. Todo eso se vio reflejado en el tremendo grito que pegó Jarry al ver como su rival tiraba ancha una pelota. Un grito que se escuchó desde Alemania a Chile, donde las redes sociales se hicieron estallar en comentarios alabando y felicitando al estirado tenista.

Tuvieron que pasar nueve años para que un chileno venciera a un miembro del top ten. En aquel entonces, Fernando González (11° ATP) derrotaba al francés Wilfred Tsonga (7° ATP) en el US Open. Sin duda, el triunfó de Jarry trae a los recuerdos la época dorada del tenis chileno, cuando Ríos, González y Massu hacía vibrar a los hinchas chilenos todas las semanas.

Despedida digna

La cosa no llegaba hasta ahí, todavía quedaba un obstáculo más para llegar a la final. En la semifinal lo esperaba el georgiano Nikoloz Basilashvili (81° ATP). Un rival que accedía a la penúltima ronda tras sortear con éxito la fase previa del torneo y dejar en el camino a dos pre clasificados.

Además, considerando que Jarry llevaba un registro de cuatros derrotas contra jugadores con un ranking más bajo que desde Roland Garros, y la presión de confirmar su buena actuación ante Thiem, suponía un complicado encuentro.

En el primer set Jarry llegó a estar 5-3 y con tres puntos de set, pero las desconcentraciones le costaron caro al tenista nacional, quien pasó de estar en una situación favorable a ser quebrado en los dos juegos siguientes. El europeo no perdonó y se llevó las cosas por 5-7.

Es normal que los segundos sets en el tenis sean un espejismo de un partido. Generalmente, los tenistas se relajan tras imponerse en la primera manga y los rivales aprovechan para tomar vuelo y ganar la segunda llave.

Ésto se reflejó perfectamente en el partido de Jarry y Basilasgvili. Con tres quiebres el Nico se ponía 6-0 arriba y estiraba las cosas a un tercer set

El en último set el georgiano tomó los hilos del partido y no cedió nunca más. Un desconcertado Jarry no pudo hacer nada ante sus propios errores y las virtudes del rival, y terminó entregando la manga y el partido. 5-7, 6-0 y 1-6 fue el marcador final.

Buen torneo para Nicolás Jarry. Nadie se esperaba que llegara a semifinales de un torneo con tanto prestigio como es Hamburgo, y menos dejando en el camino al octavo del mundo. Tras esta gran actuación, se lleva cerca de $65 millones y 180 puntos para el ranking ATP, que lo dejaron en la posición 53 del escalafón mundial, su mejor marca.

Estadísticas de Jarry en el ATP 500 de Hamburgo:

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