Dominga se niega a morir

La decisión unánime tomada por el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta de retrotraer el proceso sobre la minera Dominga hasta la Comisión de Evaluación ambiental, no ha dejado indiferente a nadie. Sobre todo porque el proyecto ya había sido rechazado en una controversial votación el año 2017, lo que llevó a los ministros de Hacienda y Economía a renunciar a sus cargos.

El recurso de reclamación presentado por la empresa Andes Iron tuvo frutos y demostró una vez más lo complaciente que es la institucionalidad ambiental con los megaproyectos, cuadrándose totalmente con el sistema extractivista que mantenemos en Chile.

Frente a esta decisión diferentes actores mostraron su indignación, uno de ellos es el presidente de la ONG Ecosistemas, Juan Pablo Orrego, quien preveía un resultado favorable para Andes Iron:

Gracias a este resultado la Minera Dominga, controlada por la empresa Andes Iron mantiene viva la posibilidad de concretarse en la IV Región. Sin duda que esta decisión abre las puertas para que otros proyectos que parecían olvidados vuelvan a tomar vida, teniendo en cuenta que el Gobierno de Piñera buscará el crecimiento económico a toda costa y adoptando el extractivismo como bandera de lucha para lograrlo. Consultado frente a la posibilidad de que renazcan proyectos durante la gestión de Sebastián Piñera, Juan Pablo
Orrego responde:  Es importante aclarar que la decisión tomada por el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta no aprueba el proyecto Dominga, sino que le da la posibilidad de ser votado nuevamente en instancias regionales para desde ahí ser aprobado. Actualmente desde la agrupación Oceana trabajan en un recurso de casación, buscando anular la sentencia del tribunal de Antofagasta, este recurso será presentado en la Corte Suprema. La presidenta de
Oceana, Liesbeth Van der Meer, aclara esta situación.
Desde la organización Oceana esperan que el gobierno de Sebastián Piñera terminé por bajar el proyecto Dominga como lo hizo en su anterior gestión con el proyecto Barrancones, Liesbeth Van der Meer comenta la proyección que hacen desde Oceana:
Sin duda Chile se ha convertido en una zona de sacrificio, donde nuestros recursos naturales son devastados en búsqueda de más y más dinero, las consecuencias de este desarrollo sin límites las estamos viviendo. La pregunta es: ¿Haremos algo para cambiarlo? o simplemente esperaremos que las consecuencias nos exploten en la cara cuando ya no tengamos nada más que hacer.