Biodanza, un espacio de redescubrimiento personal

Hace más de 30 años se creó la Biodanza, con el fin de darle al ser humano una posibilidad para desenvolverse plenamente en su vida. Ahora, es un movimiento mundial que se encuentra presente en los cinco continentes.

por Javiera Soto Tejo

El sábado 22 de abril, un grupo de biodanzantes se tomará la Plaza de la Constitución para celebrar el día mundial de un movimiento que lleva vigente por décadas: la biodanza. A las 12.30 horas se dará inicio a la clase que abrirá sus puertas a la comunidad de manera gratuita, para conmemorar el natalicio de su fundador.

La biodanza es un sistema vivencial creado hace más de 30 años por Rolando Toro Araneda, psicólogo y profesor chileno, que consiste en desarrollar los potenciales afectivos y relacionales de las personas con el objetivo de impulsar una conexión con ellas mismas, con los otros y el ecosistema.

“Con la apatía que hay en el mundo, la biodanza es una herramienta que permite que las personas se conecten con su propia afectividad”, dice José Gómez, presidente de la Asociación de Facilitadores de Biodanza de Chile. El enriquecimiento del entorno del ser humano, la plena confianza y libertad para expresarse deliberadamente son algunos de los factores que exalta este movimiento.

Según el joven que preside la Asociación, la biodanza es más que un concepto o una forma de ser en la vida, más bien se trata de una metodología que persigue el redescubrimiento del ser humano consigo mismo y con el mundo. “Termina siendo un gran espacio para desarrollar la identidad, para redescubrirte a ti mismo”, comenta Gómez.

Respecto al evento del sábado, está totalmente abierto a la comunidad. Un grupo de estudiantes, profesores y facilitadores biodanzantes tienen la intención de que este sistema de desarrollo humano se expanda cada día más. Pretenden “contribuir en términos sociales con el cultivo de la afectividad, de la capacidad de escuchar y establecer vínculos reales”, asegura el presidente de la Asociación. 

Con este encuentro, la biodanza quiere ir ocupando progresivamente los espacios para influir en ámbitos como la educación y la salud y así contribuir con diversas problemáticas que se dan en nuestra sociedad. Así lo hizo José Gómez cuando trabajó por tres años en un programa de adicciones con grupos de biodanza y asegura que vio “resultados impactantes”.

Es importante mencionar que se denominan facilitadores y no guías, debido a que “estamos al servicio de un proceso más personal, le vamos forjando el camino a la persona para que se encuentre consigo misma y desarrolle su potencial”, finaliza el presidente de Asociación de Facilitadores de Biodanza.

autor

Radio JGM es una radio comunitaria que transmite desde la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, en la comuna de Ñuñoa.