Semana de Resistencias diaspóricas: descolonizar para denunciar

Escrito por el noviembre 23, 2020

La Brigada Migrante Feminista y el Kilombo Negrocentricxs levantan una semana llena de actividades en torno al impacto de la colonización y su relación con el contexto de la migración en Chile y Latinoamérica, denunciando, a su vez, el caractér racista del Proyecto de Ley Migratoria que presentó el gobierno y que actualmente se discute en comisión mixta en el Congreso.

El pasado mes de abril, en plena crisis sanitaria, el gobierno de Sebastián Piñera puso urgencia al proyecto de Ley de Migraciones y desde entonces diferentes organizaciones han denunciado los distintos problemas que presenta esta nueva legislación, que ha seguido avanzando en el Congreso.

Para esto, el Kilombo Negrocéntricxs, la Brigada Migrante Feminista y el área de Extensión de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile han levantado la semana Resistencias Diásporicas, un ciclo que pone en el centro la denuncia de esta “nueva ley racista”, que busca criminalizar a la población migrante.

Las organizadoras manifiestan que esta nueva ley “es una decisión profundamente racista, porque ese proyecto, ni en su elaboración ni en la actual discusión está incluyendo a las organizaciones migrantes. Si bien sabemos que la actual ley es una herencia de la dictadura y sabemos que necesitamos una nueva ley migratoria, es nueva, no peor.

Necesitamos una ley que establezca y cree mecanismos reales de regularización; no al contrario. De aprobarse este proyecto tal y como está, se estaría legitimando un genocidio civil”, comenta Caru Garzón, vocera de la Brigada Migrante Feminista.

¿Pero cuáles serían los principales conflictos? Las organizaciones establecen cinco puntos cruciales: “Primero, porque no reconoce adecuadamente el principio de no devolución, con lo cual estaría dejando aún más expuesta a la comunidad migrante que viene en busca de refugio. Segundo, porque establece que sólo tras pasar dos años viviendo en Chile se podría recién acceder a beneficios sociales. Tercero, porque hay una ausencia total de garantías en el debido proceso y el acceso a un recurso efectivo en proceso de detención y expulsión.

Cuarto, porque no se está reconociendo el principio de residencia del acuerdo del Mercosur, con el cual Chile estaría siendo como si no fuera parte de la región y le estaría cerrando la frontera a países vecines y hermanes, como Ecuador, Perú y Colombia, que representamos el 45% de la migración a Chile. Y quinto, no se podría cambiar el estatus migratorio estando en el territorio”, agrega Garzón.

La principal demanda de estas organizaciones es la regularización inmediata, permanente y sin condiciones, que se enmarque en un sistema efectivo y real que asegure el derecho a la identificación y el resguardo del bienestar en el territorio, puesto que, además, la ley en tramitación “sigue legitimando la violencia heteropatriarcal que recae sobre las mujeres y disidencias migrantes, ya que no reconoce la violencia de género o crímenes de odios como factor de desplazamiento forzados que lleva a miles de mujeres y disidencias abandonar sus territorios de origen. Al no crear mecanismos ni garantizar el derecho humano a una vida libre de violencia, las mujeres y disidencias migrantes quedan más expuesta a estas violencias.

Paralamente a esto, la crisis de refugio en el Norte del país y el cierre de frontera, no garantiza el derecho a refugios y ha fomentado la exposición de miles de personas a entrar por pasos no habilitados, exponiendose al trafico y trata de personas, campos minados, violencia sexual, etc”, asegura Caru Garzón.

Por su parte, Helena Cordero del Kilombo Negrocentricxs, organización que defiende los derechos humanos de las personas negras y busca que se reconozcan las contribuciones de la diáspora africana en la sociedad latinoamericana, señala que “es urgente dignificar la vida de las personas negras, frenar la homogeneización de la negritud en este territorio, como en el caso de la afrochilenidad, porque continuamente se les asocia con personas que nacimos en otros territorios. Históricamente se extranjeriza las negritudes y se les trata como migrantes -pero no en el estricto rigor de la palabra, pues la persona migrante posee derechos humanos y nosotres somos tratades de formas lejanas a esto-; por eso es necesario que se respeten los derechos humanos inherentes a las personas, reconociendo que migrar es un derecho humano, que la negritud ha existido en este territorio, existe y resiste y no desaparecerá”.

La semana “Resistencias Diaspóricas”, invita a descolonizar el pensamiento, a llamar al racismo por su nombre y a conectarse con las propuestas y acciones que desde hace años estas organizaciones vienen proponiendo, en esta ocasión para la reflexión por medio de conversatorios y talleres que se desarrollarán entre el lunes 23 de noviembre y el viernes 27 del mismo mes.

Calendario:
Lunes 23 / 19.00hrs / Conversatorio: “Control Migratorio = Herencia Colonial”.
Martes 24 / 11.00hrs / Taller: “Migración desde una mirada decolonial”.
Martes 24 / 16.00hrs / Taller: “Racismos en el sur”.
Miércoles 25 / 11.00hrs / Taller: “Abortando la Colonialidad desde el Sentipensar”.
Miércoles 25 / 19.00hrs / Conversatorio: “Ancestralidad, Espiritualidad y Sanación”.
Jueves 26 / 11.00hrs / Taller: “Desculonízate: Re-Creando Deseos y Vínculos”.
Viernes 27 / 19.00hrs / Conversatorio: “El Kreyol Aytiano en la Educación Popular Antirracista”.

Todos los conversatorios serán transmitidos vía facebook live de la Brigada Migrante Feminista y del Kilombo Negrocéntricas, y la participación de los talleres es con inscripción previa por medio de un formulario que se encuentra en las redes sociales de ambas organizaciones, @brigadamigrantefeminista y @ negrocentricxs

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