Mujeres contra mujeres: Cuando el feminismo cae en el juego del patriarcado

Escrito por el 10 Abril 2019

“Parece irrisorio cuando vemos a mujeres atacando a otras mujeres por aspectos biológicos; mujeres que nacieron con vagina negando la identidad de mujeres que nacieron sin ella, haciéndolas parte del enemigo (que tanto las ha vulnerado) solo por ese hecho. Así, caen en el jueguito del mismo patriarcado”, opina Camila Monsalva en el editorial de Copadas.

Por Camila Monsalva

Foto de Lara Santaella

En el mundo hay tantos feminismos como mujeres. Cada una de nosotras vive un feminismo distinto y lo desarrolla conforme a sus circunstancias. No hay una unificación del feminismo ni mandamientos como en las religiones. Somos todas diferentes y así es mejor, porque podemos actuar desde nuestra vereda personal para contribuir a lo que como mujeres exigimos, uniendo ganadas para que avancemos todas, porque no tiene ni un brillo salvarse sola.

Sin embargo, sí hay algo que es transversal a todas, y es que como feministas tenemos un enemigo común. Hay gente a la que no le gusta la palabra “enemigo”, porque es muy dramático, muy de guerra, pero ¿qué es si no? Hemos sido discriminadas, abusadas, violadas, y asesinadas por los hombres, y no hay otra forma de llamarle a alguien que hace todo eso si no es enemigo.

Pero en realidad, mirando la imagen más grande, nos damos cuenta que es un problema estructural: el enemigo real es el patriarcado, siendo los hombres sus soldados, actuando por y para él.

Por eso parece irrisorio cuando vemos a mujeres atacando a otras mujeres por aspectos biológicos, mujeres que nacieron con vagina negando la identidad de mujeres que nacieron sin ella, haciéndolas parte del enemigo (que tanto las ha vulnerado) solo por ese hecho. Así, caen en el jueguito del mismo patriarcado. En el momento en que terminamos siendo mujeres contra mujeres, el discurso de “mujer = vagina” deviene en algo muy parecido a lo que diría un evangélico fundamentalista transfóbico como el pastor Soto.

¿Por qué nos enfocamos en agredirnos y excluirnos entre nosotras cuando tenemos un enemigo común al frente, que nos ataca todos los días?

Abrazar nuestras diferencias y organizarnos para hacerle frente juntas a las diversas violencias patriarcales suena como una mejor estrategia, porque aun siendo, por ejemplo, heterosexual y cisgnénero, no es lo mismo ser mujer, blanca, universitaria y llena de recursos, que ser mujer migrante, pobre y desempleada. Las violencias son distintas y los privilegios que hay de por medio constituyen un mundo.

Ya lo dije al comienzo, existen tantos feminismos como mujeres, pero la premisa es que ningún feminismo anula mujeres, ningún feminismo violenta a otra mujer por el hecho de ser mujer, porque al final, ningún feminismo debe compartir discurso con el patriarcado.

***

Escucha completo el capítulo de Copadas “Feministas ilustradas: de corrientes, teorías y autoras” a continuación:

Comentarios

Radio JGM

Señal En Vivo

Estás escuchando:
TITULO
ARTISTA