Matrona de Aprofa: “Los colegios están asustados de plantear integralmente la sexualidad”

Escrito por el 24 Mayo 2018

María José Oyarzún, integrante de la corporación especializada en salud sexual y reproductiva, conversó con la Radio JGM sobre cómo se está abordando la educación sexual en la actualidad, el aumento de VIH y cómo prevenir infecciones.

Actualmente, tres demandas mantienen la movilización feminista estudiantil en alza: la educación no sexista, protocolos en casos de acoso sexual y laboral, y la educación sexual.

Aprofa con copadasPara profundizar en esta última exigencia, en el séptimo capítulo de Copadas, “Sexo, condones e ITS: la educación que no recibimos”, conversamos con María José Oyarzún, matrona del equipo de salud de la Asociación Chilena de Protección de la Familia (Aprofa).

Aprofa es una corporación sin fines de lucro dedicada a entregar servicios de atención, educación, capacitación y venta de insumos en materia de salud sexual y reproductiva, desde la perspectiva de los Derechos Humanos.

¿Qué son los derechos sexuales?

“Nosotros hacemos una división entre los derechos sexuales y los derechos reproductivos, que están dentro de un amplio paragua que son los Derechos Humanos. El derecho sexual tiene que ver con cómo yo elijo desarrollar mi sexualidad cuando decido tener actividad sexual: con quién decido tenerla, cómo quiero expresar mi orientación sexual y mi género, etc. En cambio, los derechos reproductivos tienen que ver con cómo yo decido cuántos hijos quiero tener, si quiero tenerlos, cómo voy a tenerlos”.

¿De qué manera afecta el hecho de que cada colegio compre un programa de sexualidad de acuerdo a su propia ideología, que quede al libre albedrío de cada institución?

“Creo que es bastante sesgada la visión, porque si es un colegio más católico, lo va a enfocar al tema de afectividad y de reprimir tu sexualidad, versus un colegio que sea mucho más abierto de mente o que haya gente más laica involucrada, que van a dar una gama que ellos consideren aceptable”.

De hecho, de acuerdo con un estudio del psicólogo sexólogo Daniel Reyes, llamado “La gestión de la educación sexual en el marco de una política desacoplada”, los colegios religiosos y privados son los más cercanos a este enfoque; mientras un 32,4 por ciento de los religiosos lo aplican, sólo el 5,1 de los laicos lo hace.

“En general, los colegios y los docentes están muy asustados de plantear integralmente la sexualidad, una enseñanza que abarque los ámbitos desde el autocuidado, cómo ejerzo mis derechos, cómo me expreso… Lamentablemente, en Chile no está muy relevada la importancia de educar en sexualidad. Los docentes enseñan lo que ellos saben desde sus casas, lo que aprendieron en la vida, no una educación formal”, critica Oyarzún.

Al final están negando una realidad que existe cuando promueven la abstinencia sexual

“Claro, es que además es un derecho. Que los mayores de 14 puedan decidir en base de los derechos que tienen que exigir. Que estén informados, que sepan cuáles son sus derechos, cómo pueden acceder a métodos anticonceptivos, cómo pueden acceder a prevención de enfermedades de transmisión sexual. Es importante que tengamos la sensación de que nuestros jóvenes están educados para vivir una vida sexual plena, sana, sin barreras, que tengan toda la posibilidad de decidir”.

La precariedad en la formación en sexualidad y las múltiples barreras para acceder a información y a preservativos podrían estar relacionados con el alza en las cifras de VIH en Chile. Según datos revelados por ONU Sida, entre el 2010 y el 2016 el virus aumentó en un 35 por ciento en nuestra población, y las muertes relacionadas con el sida aumentaron en un 34.

Además, aumentó el número de mujeres con VIH, quienes se contagian, en su mayoría, por su pareja estable. “Declararse con pareja única hace que la gente pierda la percepción de riesgo”, explica la matrona de la Universidad de Chile.

¿Cuáles son tus críticas a cómo se ha estado enfrentando esta problemática?

“Creo que está marcado por un tema de desinformación (…) Son infinitas barreras las que se van poniendo y el Estado después se pregunta por qué. Hay muy poco personal capacitado en consejerías de VIH. En algún momento el ministerio dice que no es tan importante que hagamos una consejería, y la verdad es que el examen sin esta política de educar tiene muy poco sentido”.

consulta aprofaEn este sentido, María José Oyarzún considera que los test rápido para detectar  el VIH pueden ser una herramienta importante si se acompaña de una asesoría en una consulta. “Si vas a la farmacia, lo compras y te lo haces, probablemente no tenga el mismo impacto que si te digo ‘cuéntame cuáles son tus prácticas sexuales’, ‘¿usas preservativo o no?’, y juntos podemos decir ‘tu riesgo es este, porque estás con esta práctica y te doy este mecanismo de prevención’”, cuenta.

María José hace énfasis en que no puede haber una generalidad cuando hay prácticas y orientaciones sexuales tan diversas: “(El mecanismo de prevención) va a ser diferente en una mujer que tiene sexo con mujeres, una mujer que tienen sexo con hombres, hombres que tienen sexo con hombres”.

Dudas sexuales

¿Cómo se pueden transmitir infecciones en el sexo lésbico y cómo se pueden prevenir?

“Pese a que no haya relaciones penetrativas de pene con vagina, sí podría haber con juguetes sexuales, con las manos, con la lengua, etc. Si no usan condón, podría haber traspaso de virus por intercambio de fluidos. La práctica sexual podría ser oral, donde, si hay fluidos vaginales que presenten el virus del VIH e ingresan en una boca que está con alguna herida o alguna abertura, también podría haber. Entonces, no es que estén exentas. Es bastante menor el riesgo por el tipo de práctica, pero hay que evaluar caso a caso”.

“En el caso de que existan posibilidades de contagio, recomiendo métodos de barrera, que son una especie de hoja de látex que se pone sobre los genitales o el ano para hacer sexo oral, o guantes de látex, para la introducción de dedos o la mano completa en la vagina o en el ano”, dice la representante de Aprofa.

O sea, ¿hay que usar preservativo para hacer sexo oral?

“Al hacer sexo oral, ya sea una vagina o a un pene, siempre está el riesgo de los fluidos, ya sean los fluidos vaginales o el semen. Antes de que eyacule el hombre, bota un fluido que es el preseminal, que tiene cargas virales. Por ejemplo, la gonorrea, las clamidia son por flujos vaginales o el semen. En el sexo oral (puede haber contagio) de VIH, de gonorrea, de candidiasis (hongos)”.

En definitiva, “el preservativo viene a ser esta barrera entre el fluido y la boca, porque tenemos que pensar que en Chile la salud oral, que no es de tan fácil acceso, no es la óptima. Entonces, sangran mucho las encías o tenemos pequeñas heridas en la parte de la mucosa oral, por eso aumentan los riesgos. Por eso se recomienda siempre frente a una práctica sexual, ya sea oral, vaginal o anal, usar preservativo, porque no sabemos a qué riesgos estamos expuestos”.

¿Es normal que duela el sexo penetrativo?

“No necesariamente. La penetración, ya sea vaginal o anal no debería ser molesta cuando hay una preparación previa. En general, cuando no hay estimulación, las mucosas reaccionan con una sequedad que puede producir mucho roce y la fricción provoca dolor. Pero cuando hay una preparación, cuando la mujer está lubricada en una penetración vaginal, no debería ser doloroso. Si hay dolor, habría que evaluar por qué está pasando. Podría ser algo anatómico o sólo una sensación psicológica que provoca que la vagina duela porque se apreta, porque se estrecha en un momento del sexo”.

Hemos escuchado términos como el vaginismo y la frigidez… ¿Son enfermedades a las cuales estamos expuestas?

“No es que sean enfermedades como tal; se llaman disfunciones sexuales. El vaginismo es el acto reflejo de la vagina frente a una penetración de estrecharse. Es algo que generalmente puede ceder y que tiene un componente físico y muchas veces un componente psicológico. La frigidez es casi ciento por ciento un tema psicológico. Se refiere, principalmente, a que la mujer no sea capaz de sentir un orgasmo en una relación sexual, ya sea penetrativa o no penetrativa. Tiene que ver más con un estado mental donde hay una negación del orgasmo, que muchas veces es involuntaria o a veces tiene que ver con una mala estimulación”.

¿Cuáles son las señales para ir al ginecólogo?

“Lo que yo siempre sugiero es que primero miren la normalidad. Si yo conozco cómo son mis genitales, qué tipo de flujo tengo, cuál es el olor de mis genitales habitualmente, voy  a saber inmediatamente cuando hay una anormalidad. Esas son las señales, pero primero debes descubrir cuál es el estado normal. Hay mucho mito de mirarnos, de tocarnos, siempre nos han limitado mucho en eso. (…) Pero yo creo que cada uno tiene su propia forma de abordarlo, su riesgo, una forma de hacer prevención personal, de hacer una especie de control sano”.

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Puedes escuchar el capítulo de Copadas “Sexo, condones e ITS: la educación que no recibimos” con la entrevista completa a María José Oyarzún a continuación:

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