Felipe Cancino, activista medioambiental: “El Cajón del Maipo es un corazón que bombea agua al área metropolitana y Alto Maipo le quitaría la circulación”

Escrito por el octubre 1, 2021

Felipe Cancino es guía de montaña de profesión, deportista por pasión y activista por convicción. Estilo de vida gracias al que ha podido recorrer los lugares más recónditos de distintos países, no obstante, hoy vive en el Cajón del Maipo, donde da rienda suelta a su pasión: el Trail Running, actividad en la que convergen su amor por correr y la naturaleza. Sin embargo, desde el año 2009 que la zona se ve amenazada por Alto Maipo, proyecto hidroeléctrico que busca intervenir la cuenca del río Maipo, que suministra casi el 80% del agua potable a la Región Metropolitana.

Por Gabriela Briones y Bruno Fattori

Desde pequeño siente una gran pasión por la naturaleza, sentimiento que ha mantenido hasta su adultez y lo llevó a conectar este aspecto a su vida profesional, puesto que, desde los 18 años que trabaja como guía de montaña, rubro que lo ha llevado a pasar la mayoría de su tiempo alejado del caos de la ciudad e insertarse de lleno en el Cajón del Maipo. Sin embargo, esa tranquilidad que Felipe tanto valoraba de vivir en la cordillera comenzó a verse interrumpida por los ruidos de las maquinarias y trabajos de la construcción de Alto Maipo.

Su hogar, ubicado en las cercanías del río Maipo, se ve amenazado por el proyecto hidroeléctrico Alto Maipo, de propiedad de la empresa AES Andes, dedicada a la producción de energía. Este, busca desviar las aguas de las tres subcuencas principales del río y su construcción comprende de 67 kilómetros de túneles y cinco bocatomas. Al momento de su evaluación, hace más de 10 años atrás, las condiciones medioambientales de la zona eran diferentes a las que enfrenta hoy en día, cuando Alto Maipo ya lleva un 98% de avance y está pronto a iniciar sus operaciones.

Felipe Cancino Crédito Rodrigo Manns

Deporte y Activismo 

Para Felipe, el Trail Running ha estado presente en su vida incluso desde antes que se formalizara como deporte. Aquella pasión por recorrer las montañas se manifestaba a temprana edad mediante excursiones en la naturaleza y corridas en los cerros. Hoy, lleva cerca de 15 años practicando de manera profesional esta disciplina que, para él, es más que un deporte.

Mediante esta actividad, logra conectar cada sensación y esfuerzo corporal con su mente, para después, comenzar a vincularse con su entorno, con los sonidos de la naturaleza, el viento, y el clima que lo acoge. “Me abrió la perspectiva de un montón de cosas que podía sentir y hacer a través de este nuevo deporte que era el Trail Running”, dice Felipe.

-¿Qué ha significado el Trail Running para ti?

-Para mí ha significado una herramienta de autoconocimiento muy bonita y potente. Tal vez desde un punto de vista entre personal y profesional, se ha transformado en un instrumento de activismo para mí, porque a través del Trail Running he podido viajar a muchos lugares, conocer realidades y culturas diferentes. Me he podido vincular con un montón de sitios y con las cosas que ocurren allí. Corriendo en esos lugares he podido comunicar ciertos temas, darle visibilidad a otros y también motivar a personas para que vayan a estos parajes a conocer, involucrarse y entender lo que pasa.

-Debido a que muchas personas se quedan solo en el deporte ¿Cómo lograste llegar más allá e involucrarte en temas de activismo también?

-Creo que ha sido un trabajo en mi vida de estar y pasar tiempo en la naturaleza a través de distintos deportes, y en ese transcurso entender un poco sus propios procesos, entender cómo funciona. Generar esa conexión me ha hecho ir un paso más adelante y cada vez que veo algo que no me parece o que está mal quiero hacer algo al respecto. Hoy día con el contexto de crisis ambiental y climática que estamos viendo es cada vez más necesario que los seres humanos defendamos la naturaleza.

Para Felipe, ese interés por proteger la naturaleza que ha generado gracias a realizar deporte inserto en ella, es algo que se debería dar en todos las personas que disfrutan de estos entornos, «los deportes que practicamos también dependen del bienestar de la naturaleza, si no tenemos un medioambiente sano, la verdad es que estos no son viables”, afirma. Sin embargo, según él, los chilenos hoy se quedan al debe: “no hay una correlación entre la cantidad de personas que hacen deporte al aire libre y las que se involucran en temas ambientales, entonces, creo que ahí hoy día como país, estamos un poco en deuda”.

Felipe Cancino in Cajon del Maipo, Chile. During the filming of the movie Run To in the summer of December 2020 (part 1) and March 2021 (part 2).

Lucha contra Alto Maipo

Los espacios de activismo para Felipe son múltiples, sin embargo, valora la posibilidad de haber protagonizado el documental “Corriendo para salvar una cuenca” realizado en conjunto con la marca Patagonia y dirigido por Dani Casado.

Felipe se adentró en el Cajón del Maipo para recorrer 120 kilómetros, mostrar la relevancia de estos ecosistemas y dar a conocer el impacto de Alto Maipo en la zona. “La gente no se siente inmediatamente amenazada porque no saben lo que está pasando en este lugar, entonces, mi iniciativa fue correr todo el trazado de los túneles de Alto Maipo, para mostrarle a la persona común y corriente que no tiene acceso a estos lugares lo que está en juego” comenta.

A las dificultades de acceso al territorio y la falta de consecuencias tangibles para los habitantes de Santiago, se suma la poca información del inminente riesgo para la zona si llegase a funcionar Alto Maipo. Desde AES Andes, aseguran que no hay un daño real, ya que las aguas ocupadas son devueltas al río, no obstante, Felipe afirma que este argumento no es válido: “El problema es que sacarle el agua a la parte alta de la cuenca afecta completamente al sistema circulatorio que tenemos en la zona central, que es el acuífero del río Maipo”, dice.

-¿Por qué cree que a pesar del rechazo ciudadano que generan este tipo de megaproyectos hidroeléctricos, Alto Maipo aún no ha podido ser detenido?

Un gran problema que enfrentamos con este proyecto es que tiene un blindaje político y empresarial monstruoso. Alto Maipo es la punta del iceberg de un montón de cosas que vienen más abajo. Hoy día el consumo humano está prácticamente asegurado con la cantidad de energía que tiene el país. Pero en el Cajón del Maipo viene un desarrollo empresarial detrás, específicamente minero. Además, podemos ver que en toda la zona centro y norte de Chile la minería va a seguir expandiéndose. Por lo que Alto Maipo viene a producir esa energía que van a necesitar las mineras por las próximas décadas.

Alto Maipo, en sus más de diez años de construcción, ha acumulado una vasta cantidad de acciones legales presentadas en su contra, tanto desde organizaciones de la sociedad civil como instituciones gubernamentales. En la actualidad, existe una denuncia interpuesta por organizaciones socioambientales y agrupaciones locales que busca reiniciar el proceso sancionatorio, clausurar el proyecto y restaurar el ecosistema.

Pese a todas estas acciones judiciales, el proyecto se encuentra en un 98% construido, respecto a esta situación, Felipe opina que “nuestro modelo de desarrollo es la principal causa de que proyectos como Alto Maipo funcionen, y que a pesar de sus irregularidades e ilegalidades, aún puedan llegar a una etapa de estar prácticamente listos”. Además, interpela a las figuras responsables, “nuestras autoridades no están haciendo la pega, ya que están velando por los intereses económicos del mañana y no por la vida de las personas”, dice.

El proyecto fue aprobado a pesar de que se haya omitido la evaluación ambiental de impacto de sus bocatomas sobre la fauna íctica, sobre especies sensibles y sobre humedales y vegas. Sin embargo, el efecto más grave ocurriría cuando la empresa devuelva el “caudal ecológico” luego de generar electricidad, el que se basa en datos de entre 1950 y 2005, cuyo contexto difiere de la actual situación de sequía en la zona. Por ello, Felipe afirma que: “El 2008 vivíamos en otro país, y este proyecto avanzó, pero ahora en el 2021, en el contexto que vivimos, este debería detenerse, porque las consecuencias de que opere van a ser graves en el corto, mediano y largo plazo”.

Valle del río Olivares – Crédito Leonardo Latorre

Miras a futuro

Hoy, la gente del Cajón del Maipo ya lleva más de 10 años en una extenuante lucha por proteger su territorio. Para Felipe, es importante reconocer que ha sido una “campaña medioambiental larguísima” y que entiende los sentimientos de cansancio y frustración que sufren algunos. “Cuando uno es un activista tan involucrado en este tipo de causas, te empiezas a quitar la vida de cierta manera, porque uno le invierte un montón de energía a estas cosas que no son positivas, uno termina internalizando toda esta negatividad que afecta tu calidad de vida”, confiesa.

A fines de agosto, AES Andes anunció que en diciembre Alto Maipo iniciaría sus operaciones. A Felipe esto no le sorprende, y, si bien, dice no creerlo mucho, ya que la empresa lleva años extendiendo los plazos y podría ser una estrategia comunicacional ante el documental, cree que no hay que desconocer que el proyecto sigue avanzando, y está cada vez más cerca de ser realidad. “Creo que la empresa hizo el anuncio para no darnos esperanzas y callarnos. Hay que seguir luchando con más fuerza que nunca, hemos levantado una tremenda campaña comunicacional y ciudadana, y si la gente se involucra y presiona, esto se puede detener”, afirma.

Felipe, considera que la oportunidad de una nueva Constitución es un proceso social muy importante, en el que además, espera que el medio ambiente no sea postergado en las discusiones. “Es importante darle una prioridad altísima, sino es que la más grande, a temas ambientales, debido a la emergencia climática y ambiental que estamos viviendo”, dice.

-Considerando el actual contexto sociopolítico en Chile ¿Cómo ve el futuro del agua?

-Siento que la discusión de la nueva Constitución debería tener como prioridad una reforma al Código de Aguas. También, que existan leyes hacia los ríos, que estos sean salvajes, que no se puedan tocar, que el abastecimiento de agua para la población esté asegurado y que se limiten la cantidad de actividades económicas en ellos, para que puedan volver a fluir. Es super importante que nuestros ecosistemas se regeneren y se recuperen del tremendo daño que les hemos hecho.

Así como Felipe, aún son muchas las personas que mantienen la esperanza de vivir en un Cajón del Maipo libre de empresas extractivistas indiferentes al impacto ambiental que podrían causar. Para él, “es indispensable poder frenar Alto Maipo antes de su funcionamiento. Mientras el agua no corra por los túneles nunca es tarde. Pero aun así, en el supuesto de que esto ocurra, creo que es igual o incluso más importante detener este proyecto, porque no debería funcionar nunca”.

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