Ciudadanos del mundo se toman los monumentos en señal de protesta

Escrito por el junio 12, 2020

Esta semana en EEUU e Inglaterra se han intervenido cerca de cinco estatuas en el marco de manifestaciones. Todas acciones con una fuerte carga simbólica y que en Chile tuvo su lugar durante el estallido social a través de la constante apropiación del espacio público.

Plaza de la Dignidad

Este pasado siete de junio Inglaterra fue testigo de una verdadera intervención del espacio público en la ciudad de Bristol. Cuando un grupo de manifestantes, en el marco de protestas por el movimiento «Black Lives Metter», derribó una estatua y la lanzó a un río cercano.

El monumento rendía homenaje a uno de los más reconocidos traficantes de esclavos del siglo XVII y XVIII en el Reino Unido, Edward Colston. Sin duda, una figura que genera rechazo en gran parte de los habitantes de la ciudad al suroeste de Gran Bretaña.

La situación se da en un contexto mundial en que ha surgido con mayor fuerza y visibilidad la lucha contra el racismo y la discriminación. En manifestaciones masivas que, a su vez, vuelven a poner sobre la mesa la pregunta por cómo los movimiento sociales se apoderan del espacio público. Un tema que en Chile, pese a la crisis sanitaria, sigue vigente desde la revuelta del 18 de octubre.

La caída de los ídolos

Ejemplos como el de Inglaterra responden a un proceso de apropiación que el historiador de Comunidad de Historia Mapuche, Claudio Alvarado Lincopi, define como la «desmonumentalización». Para él, esta es una «prueba manifiesta de una tensión en torno al guión nacional, la construcción narrativa de cómo la historia oficial ha gestado la historia del país. Eso no es únicamente por el pasado, sino que es ante todo una disputa por el relato».

En ese sentido, «viene a deslegitimar posiciones que parecieran ser naturales en torno a las desigualdades contemporáneas. Es decir, cuando se manifiesta públicamente una historia que glorifica a los sectores dominantes del país lo que se está diciendo es que, de alguna manera, ellos lo seguirán siendo», agregó.

Ir a descargar

Según información del Consejo de Monumentos Nacionales a enero de 2020, durante los meses de estallido social en 2019 se alcanzaron a alterar al menos 1.200 bienes patrimoniales, ya sea con rayados, destrozos u otras acciones.

Del total de esa cifra, 319 correspondieron a monumentos públicos. Una situación que se vivió, de forma literal, desde Arica a Punta Arenas (con las estatuas de Cristóbal Colón y de José Menéndez respectivamente).

Para Claudio Alvarado, en el fondo estas acciones son «una crítica contra los privilegios. Una que tiene un correlato con formas contemporáneas del quehacer político. Y la gente está un poco cansada de estas constituciones sociales en donde pareciese que algunas vidas valieran más frente a la justicia, la salud, la educación, etc. Y una manifestación pública permanente de eso son los monumentos».

Ir a descargar

Rayados por dignidad

Fue en el marco del estallido en Chile que la constante presencia de aglomeraciones obligó a varios de los museos cercanos al centro de varias ciudades del país a cerrar de forma temporal sus exposiciones. Y al mismo tiempo, muchas de las intervenciones a diferentes bienes patrimoniales fueron la escena de cientos de expresiones artísticas alusivas a la protesta.

Esta situación dio origen en Santiago al Museo de la Dignidad. Una iniciativa destinada a enmarcar diferentes obras visuales en la calle, y así visibilizar el llamado transversal de la protesta social en contra de las injusticias y a favor de la dignidad.

Sobre este proyecto, uno de sus miembros, Sebastián Ulloa, relató que «la reacción de la gente en general fue súper positiva. Todas interpretaban lo mismo, que se estaban recuperando espacios culturales que antes no eran nuestros«.

En ese sentido, a raíz de esto «en el sur la gente se empezó a cuestionar por qué las calles se tienen que llamar Pedro de Valdivia. Entonces, cuando empieza a aparecer una apropiación cultural de un lugar es fácil que se extienda a otros puntos. Y fue llamativo ver cómo la gente sintió que los lugares de verdad eran de ellos y había que recuperarlos«, agregó.

Ir a descargar

Precisamente el contexto actual de revuelta en varios países del mundo vuelve a cuestionar esta relación de entre las comunidades que habitan las ciudades y los símbolos públicos oficiales presentes en ellas.

Para Sebastián Ulloa, al menos Chile «históricamente es un país que ha demostrado su malestar a través del arte. En su tiempo fue la música o los muralistas. Hoy día creo que la ilustración y el muralismo que despertó en octubre también ayudó mucho», concluyó.

Ir a descargar

 

Comentarios

Opiniones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *



Canción actual

Title

Artist