CHAO ESSAL: A un año de la crisis sanitaria en Osorno

Escrito por el julio 21, 2020

En Osorno aún temen por la calidad del agua que beben, después de la entrada de petróleo en el sistema de repartición que los dejó sin agua durante 11 días en julio de 2019. A un año, aún esperan las sanciones hacia ESSAL, y una respuesta a la petición de la caducidad de su concesión.

Fotografía de Ciper

Debido a la crisis sanitaria provocada por la Empresa Sanitaria de Los Lagos (ESSAL) en julio de 2019,  organizaciones como la Red Ambiental Ciudadana de Osorno y el Observatorio Ciudadano, enviaron un requerimiento formal a la empresa SUEZ en Francia –dueña de ESSAL y Aguas Andinas, es decir del 43% del mercado de distribución de agua a nivel nacional– para pedirle el detalle del plan de vigilancia que tiene para sus operaciones en Chile.

Además, el requerimiento pide a la compañía que tome las medidas necesarias para resolver las deficiencias reiteradas dentro de su prestación de servicio en Osorno y así, evitar otra crisis sanitaria.

A esta acción, por parte de la ciudadanía en contra de SUEZ, se suma el expediente de caducidad para la concesión que ESSAL tiene en Osorno, iniciada por la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) en julio de 2019 y que aún no está terminada.

Sin embargo, en junio de este año el Grupo Suez pidió a la SISS la nulidad administrativa e inmediata suspensión del expediente de caducidad a ESSAL, acusando que el organismo regulador infringe principios básicos del proceso y que pone en duda la seguridad jurídica de las inversiones extranjeras en Chile.

Según el comunicado una vez que se abrió la investigación se propone de manera inmediata terminar la concesión sin la espera de un desarrollo legal.

Por parte de la ciudadanía de Osorno la petición para terminar la concesión sanitaria con ESSAL es amplia. En enero de este año en la consulta ciudadana 17.178 personas votaron a favor para poner fin a las operaciones de la sanitaria en la ciudad, o sea el 90% de los votantes.

Para la vocera de la Asamblea Ambiental de Osorno 2019 y del Movimiento de Defensa por el Acceso al Agua, la Tierra y la Protección del Medioambiente (Modatima) de Osorno, María Barrera, “nosotros pedimos que se vaya ESSAL porque es una empresa que lo único que hace es contaminar el medio ambiente, contaminarnos a nosotros porque no sabemos qué calidad de agua estamos bebiendo, no sabemos qué tipo de enfermedades tenemos por ingerir el agua y nosotros nos tenemos que quedar con las pérdidas, que sería que el río se contamine y en algún momento el agua no la podamos tomar. Nosotros todavía somos un pequeño oasis de naturaleza y agua, así que tenemos que cuidarlo y esas empresas no nos van ayudar”, comentó.
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De la misma forma, el vocero de la Asamblea Ambiental de Osorno, Gastón Soto, aclaró que “no se trata de que a lo mejor se le caduque la concesión a ESSAL, y después venga otra empresa y otra y así sucesivamente, sino que redefinamos esos conceptos también de cómo queremos tener garantía de agua potable, garantía de bienes naturales”.
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Desde los diferentes sectores de la población se apunta a una gestión de agua comunitaria que sea a nombre de Osorno, en donde participe tanto la Municipalidad como las organizaciones civiles, sindicatos, juntas de vecinos y todos los ciudadanos.

ESSAL: 11 días de errores, arreglos y espera

En la madrugada del 11 de julio de 2019 desde la planta Caipulli de ESSAL se liberaron por error 1.100 litros de petróleo en el río Rahue, mismo lugar que abastece de agua potable a la comuna de Osorno.

Pasadas las horas los hidrocarburos lograron llegar al agua que consumían 180 mil personas, provocando así un primer corte de suministro de agua a las 10:30 en ciertos lugares. Sin embargo, al mediodía ESSAL anuncio el corte de emergencia que exceptuaba a los sectores de Pilauco y Kolbe, aclarando que el motivo era una “Falla en el sistema productivo de agua potable” y que la reposición estimada sería el 12 de julio alrededor de las 10 de la mañana.

De la misma forma, a través del comunicado la empresa informaba que se trataba de una eventual presencia de combustible en los sistemas productivos de agua potable, en donde luego de horas del derrame de petróleo se hizo el llamado a no consumir agua potable a quienes aún podían hacerlo.

Ese mismo día la sanitaria dispuso de 68 puntos de abastecimiento de agua en Osorno, y también muchas personas comenzaron a comprar bidones de agua debido a la incertidumbre de la calidad del agua que ESSAL disponía para la población.

El 12 de julio en la madrugada la sanitaria dispuso “ventanas de agua”, las cuales constaban de dos horas diarias de agua a través de la llave entre las seis y ocho de la mañana, muchos sectores acusaron de que no llegó ninguna gota de agua entre las horas especificadas.

Llegado las 10 de la mañana, hora en que el suministro de agua volvería, esta seguía cortada.

¿Todo bajo control?

Al medio día Osorno se declaró bajo “emergencia sanitaria” y también sin tener una fecha de reposición del suministro exacta, sin embargo entre los ciudadanos se rumoreaba de 10 días.

De la misma forma,  las filas para la recolección de agua de los estanques comenzaban a hacerse cada vez más largas en ciertos sectores. En Osorno nunca había ocurrido un corte que se prolongara por tantos días, por lo mismo era común ver a gente ir a buscar agua en ollas, teteras, etc.

Fernando Lavoza, Agencia Uno.

Ese mismo día ESSAL agregó más puntos de abastecimiento de agua y nuevas “ventanas de agua” en diferentes horarios y sectores, los cuales se mantuvieron durante toda la crisis sanitaria. Sin embargo, las quejas de que el agua no llegaba durante las dos horas o simplemente no llegaba estuvieron siempre.

“Esa agua se utilizaba más que nada para lavar la loza, llenar el estanque del baño, poder tratar de lavarse, bañarse, tratar de limpiarse, y no para beber, uno confiaba más de repente en comprar agua embotellada. De todas maneras yo creo que mucha gente tuvo que optar por hervir porque no tenía tampoco los medios para gastar a cada un rato un bidón de agua para hacer la comida o para beber”, aclaró la vocera de Modatima de Osorno respecto del agua de las “ventanas”.
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El sábado 13 de julio fue el primer punto de prensa en donde la subsecretaria de Salud, Paula Daza, declaró que Osorno solo llevaba 24 horas sin agua potable y que esta se podía beber en las “ventanas”, si se hervía. Fue por esta declaración que en frente de las cámaras la ciudadanía le aclaró a la subsecretaria que llevaban 48 horas sin agua y que era mentira que podían beber el agua si la hervían, por lo que fueron echados de la gobernación de Osorno por carabineros.

Al siguiente día el alcalde de Osorno, Jaime Bertin pidió decretar Estado de Catástrofe para Osorno, no tan solo por la contaminación grave de las aguas sino también para que llegaran recursos de emergencia a la ciudad. Ante esto, el intendente de la región de Los Lagos, Harry Jürgensen se negó a la petición porque según él todo estaba bajo control.

Marchas por el agua

El lunes 15 de julio fue la primera marcha masiva en Osorno con alrededor de 500 personas, en donde entre carteles y gritos se pedía que el agua volviera y que las autoridades fueran transparentes.

Marcha en contra de ESSAL, 2019.

Ese mismo día se instalaron las carpas del grupo USAR (Cuerpo de bomberos y rescate) en la Plaza de Armas de Osorno, los cuales revisaban la calidad del agua donada por otras municipalidades y  empresas privadas. A pesar de esto, el agua que ESSAL repartía en sus camiones aljibes para la comunidad no pasaban por esta inspección, y fue por esto que algunos de los puntos de distribución cercanos al CESFAM de Osorno arrojaron que el agua que ESSAL repartía contenía coliformes fecales, dichos estanques fueron retirados para una higienización, en donde luego de eso volvieron a  estar a disposición de la gente.

Además, ese día fue informado que la restitución del suministro de agua sería durante el miércoles 17 de julio.

Al día siguiente, la empresa sanitaria comenzaba la etapa final de los trabajo de emergencia para realizar la reposición del agua potable al 100% de la ciudadanía.

Que si, que no

Hasta la fecha la Municipalidad de Osorno contaba con 71 estanques de almacenamiento de agua de 5 mil litros cada uno. Por su parte, ESSAL contaba con 220 estanques de 500 litros cada uno.

El miércoles 17 de julio alrededor de las seis, arribó a Osorno el presidente de la República, Sebastián Piñera, unos pocos osorninos y osorninas madrugaron para ir a manifestarse por toda la situación que estaban viviendo. A eso de las 08:30 el presidente se encontraba en la planta Caipulli constatando su correcto funcionamiento que ya desde las cinco se encontraba abasteciendo a las primeras familias. Más tarde, ESSAL informaba a la población que el agua volvería masivamente a las 12 del día.

No obstante, según el Gerente General de ESSAL, Gustavo Gómez desde las nueva am, un 99% de los hogares de Osorno se encontraban con agua potable corriendo de sus llaves.

Sin embargo, alrededor de las 12 muchos hogares dejaron de tener agua potable. A partir de las 14:00 hasta las 20:00 se registró un nuevo corte de emergencia que duraría hasta el 21 de julio. Según ESSAL, el corte se debió al excesivo consumo de agua por parte de la gente de Osorno.

El día 18 de julio, cinco mil osorninos y osorninas salieron nuevamente a las calles instaurando a través de sus carteles y canciones que ESSAL dejara la concesión, bajo la consigna CHAO ESSAL.

Durante los días siguientes los estanques de almacenamiento de agua siguieron habilitados en los diferentes sectores de Osorno, las filas volvieron y la incertidumbre también.

No fue hasta el domingo 21 de julio a las ocho de la mañana que el agua volvió a Osorno en su totalidad.

En la última conferencia de prensa en donde se anunció que el sistema de agua potable ya estaba  arreglado y funcionando, uno de los periodistas de la prensa local reto a beber el agua de la llave al intendente, Harry Jürgensen quien accedió de manera insegura y el gobernador, Daniel Lilayu quien se negó rotundamente.

La “emergencia sanitaria” de todos modos se extendió hasta fines de julio.

“Ojalá la gente de Osorno, independiente de que piense que como clientes ESSAL les hizo una mala jugada, empiecen a pensar también en que hay que proteger las fuentes del agua potable, que es necesario que nos pongamos todos con responsabilidad a cuidar nuestros ríos, que es la fuente de vida de esta ciudad”, comenta María.
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La crisis sanitaria provocada por ESSAL marcó un antes y un después en el futuro de la gestión del agua de la ciudad. Actualmente, la petición que emana desde la mayoría de la ciudadanía es que se la concesión de ESSAL se caduque. Es más, a un año de lo sucedido muchos temen de la calidad del agua potable que está siendo entregada por ESSAL a la población.

¿Qué le espera a ESSAL?

Los entes fiscalizadores competentes con la regulación de las actividades sanitarias del país comenzaron diferentes investigaciones en contra de ESSAL, quien ya en los últimos cinco años acumula 36 sanciones.

El primer ente en formular una investigación sancionatoria fue la SISS a partir del 11 de julio, el mismo día que comenzó la crisis. Según la Superintendencia, la multa podría llegar a los $600 millones. Además de abrir el expediente de caducidad de la concesión que hasta el día de hoy sigue juntando información.

Por su parte el superintendente de Servicios Sanitarios, Jorge Rivas, aclaró que se investigan diferentes hechos, tales como el corte de suministro, la reposición oportuna, la información entregada a los consumidores y a la autoridad respecto a la crisis.

Asimismo, Rivas aclaró que “La Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) impondrá la máxima sanción que permita la ley, debido a la inoperancia de la empresa ESSAL, que atiende a Osorno, luego de la cadena de errores que mantienen a esa importante ciudad de la Región de Los Lagos sin agua potable desde el jueves, luego que se constatara un derrame de petróleo en la planta de agua potable que abastece a la ciudad.

Frente a esto, en septiembre la empresa presentó su descargo ante la SISS, en donde anunció un plan de inversiones de $155 millones durante 2019 y 2024, con el cual busca asegurar que el servicio de agua potable sea continuo y de calidad.

Entre el 25 de julio al 23 de agosto  la turbiedad del agua superó los niveles establecidos en la norma chilena, y a modo de asegurar el suministro permanente de agua y de calidad para Osorno fue que La Corte de Apelaciones de Valdivia estableció a través de un fallo presentado por organizaciones sociales y medioambientales que ESSAL, “tiene la obligación legal de mantener de forma permanente el servicio de agua potable, así como la calidad del mismo. Ello lo obliga a mantener todas las medidas de seguridad a efecto de evitar tanto la suspensión como la variación de calidad bajo los estándares técnicos”.

Asimismo, la Superintendencia de Electricidad y Combustible confirmó diferentes infracciones reglamentarias y falta de personal para desempañar las labores de la Planta Caipulli, por lo cual ESSAL arriesga una multa sobre $5.800 millones.

Por su parte, la única sanción que se ha aprobado fue la hecha por el Servicio Nacional de Consumidor (SERNAC) el 30 de diciembre, en donde ESSAL se comprometió a restituir a los 47,519 consumidores que fueron afectados por la crisis sanitaria abonando $63.250 a sus cuentas personales.

El vocero de la Asamblea Ambiental de Osorno aclara que “se supone que la empresa tenía que cumplir unos protocolos, tenía que ser riguroso, entendiendo también que la empresa ha sido multada y ha sido también sancionada en reiteradas ocasiones por no cumplimientos de esos mismos protocolos, así que en ese sentido creo es importante dejar sumamente claro de que la crisis sanitaria no se puede dar por cerrada”.
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