Baile y Autogestión: Las redes de apoyo que mantienen con vida la danza chilena

Escrito por el julio 23, 2020

En medio de la debacle económica del sector cultural, los sindicatos y agrupaciones gremiales han jugado un rol fundamental en el apoyo a los  artistas nacionales. Este es el caso de la danza, cuyas redes han generado empleos y recursos financieros para la subsistencia de exponentes, y sus espacios de trabajo a lo largo de todo Chile

 

Según indican datos del último sondeo de Empleo-Covid 19 del Centro de Encuestas de la Universidad Católica el 44, 5% de quienes desarrollan actividades artísticas, se encuentran en condición de cesantía.

El panorama no parece alentador, ya que el gobierno continúa con su política de fondos concursables, y lejos de aumentar el presupuesto para el sector cultural, planea implementar un recorte de al menos un 20% en su financiamiento para el 2021. 

Frente a este escenario, sindicatos y organizaciones sociales del mundo de la cultura, se han organizado en la creación de un “Plan de Emergencia y Reactivación” del sector. El proyecto, plantea al gobierno aumentar la asignación de fondos públicos, transparentar los recursos fiscales, y crear una ficha social para trabajadoras y trabajadores de la cultura.

Sin embargo, los sindicatos y grupos gremiales no sólo se han ocupado de la labor representativa, sino que también han participado activamente en el apoyo mutuo de sus miembros durante la crisis.

Uno de los sectores que ha robustecido sus redes de apoyo, es el de la danza. Desde mediados de marzo, diversas agrupaciones se han encargado de representar a cientos de artistas, así como de crear nuevas alternativas de trabajo, y ayudar en la recaudación de fondos para integrantes del gremio.

 

Foto: Fernanda Ruiz

Una economía autosustentable

Valeska Minchel tiene 31 años, y vive en la región de Valparaíso. Se desempeña como creadora e intérprete de danza, y desde abril de 2020 forma parte de la Red de Trabajadoras de las Danzas, agrupación gremial-feminista que ya reúne a más de setenta integrantes.

Desde su creación durante la revuelta, la Red ha funcionado como un espacio de organización, el cual ha levantado proyectos como cabildos de trabajadoras, entrenamientos grupales con enfoque de género, y campañas de recaudación de fondos durante la crisis.

“Dentro de la red, la mayoría somos trabajadoras independientes, super desprovistas del sistema, y como muchos profesionales de las artes y las humanidades, no tenemos acceso a beneficios estatales. Apuntamos a generar una economía autosustentable, donde se generen trabajos y recursos para todas las y les integrantes”, señaló Minchel.

Actualmente, la Red de Trabajadoras de las Danzas imparte cursos prácticos y teóricos en torno a su disciplina, a través del ciclo “Muévete en Red”, mediante el cual reciben aportes voluntarios a partir de los 2000 pesos. 

Además, la organización está abierta a donaciones a través de una cuenta bancaria disponible en su instagram @trabajadorasdelasdanzas, o contactándose al correo electrónico donacionestrabajadorasdanzas@gmail.com.

 


En la misma línea, se encuentra la
Red Nacional Danza Sur, asociación gremial que reúne a más de sesenta exponentes de la danza a lo largo de todo Chile, y cuyo trabajo va enfocado en la visibilización del quehacer de la danza contemporánea, principalmente a nivel nacional. 

Durante la crisis sanitaria, la asociación se ha encargado de denunciar las problemáticas que aquejan al sector, establecer redes de organización gremial, y recaudar fondos para miembros con problemas financieros.

Actualmente, la agrupación imparte clases en línea, a través de su ciclo “Danza como Medicina para el Cuerpo”, proyecto que busca enseñar prácticas específicas asociadas al movimiento. La iniciativa tiene un valor de 3000 pesos, y requiere inscripción previa, enviando un mensaje al correo electrónico ul.rednacionaldanzasur@gmail.com.

 

La mirada regional

María Isabel Neyra tiene 50 años, reside en Copiapó, y es profesora de educación física con postítulo en danza infantil. Desde el año 2016, es miembro de la Red Nacional Danza Sur, y forma parte de su mesa política. 

Según indica María Isabel, las medidas gubernamentales han sido insuficientes, e insisten en la política de fondos concursables. En este sentido, los espacios ubicados en regiones, poco pueden competir con los de la capital.

“La propuesta del gobierno siempre fueron los concursos, a los que muchas veces los espacios más pequeños no tienen acceso. Los centros y fundaciones de regiones, casi no pueden competir con los que hay en la capital. Estamos hablando de que en la asignación de recursos, alrededor de un 60% va a Santiago, y el otro 40% a todas las demás regiones”, declaró Neyra.

Un claro  ejemplo de esta crisis es la Escuela de Danza Zingara, la única academia de baile de la undécima región. El espacio se encuentra cerrado desde hace cuatro meses, y ha logrado mantenerse con vida gracias al respaldo de la Red de Artes Escénicas de Aysén, junto a otras organizaciones.

Al respecto, la coordinadora del Colectivo de Danzas Aysén y profesora de la Escuela de Danza Zingara, Beatriz Pino, señaló que “tanto en postulación a proyectos, como en los marcos curriculares de educación artística, la centralización de la danza siempre ha existido en Chile. Todo gira en torno al nivel central, y no se toma en cuenta la realidad del territorio”.

Actualmente, la Escuela Zingara trabaja en “Mujer Territorio Aysén”, proyecto de cápsulas audiovisuales, que a través del arte y la danza,  intentará retratar la vida de las mujeres de la región. 

Además, el viernes 25 de julio lanzarán una campaña de clases a través de la plataforma Zoom, que ayudará a reunir fondos para la escuela y la fundación “Manos que Ayudan”. Esta y otras iniciativas, están disponibles a través de la cuenta de instagram @zingaracoyhaique.

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